Lo mejor de Ingenio

Hoy te voy a hablar un poco del municipio de Ingenio. Siendo sincero, este municipio es bien pequeñito y, debido a su estructura, tampoco es que tenga un interés turístico brutal. No esperes un casco histórico lleno de vida ni playas de postal, porque aquí la cosa es más tranquila y residencial.

Para que te hagas una idea, toda su costa es prácticamente el aeropuerto de Gran Canaria, así que poco vas a hacer ahí salvo ver aviones despegar y aterrizar.  Luego, el pueblo de Ingenio en sí es más bien un barrio residencial. Vamos, que si no vives allí, no tienes mucho que hacer. Peeeero, hay dos lugares en este municipio que sí merecen la pena: La Playa del Burrero y el Barranco de Guayadeque. Así que venga, vamos a lo bueno.



Las Playas: 

La Playa del Burrero es una playa de pueblo, muy local, con arena negra y piedras. A ver, la verdad es que no es de esas playas que te dejan con la boca abierta, pero si estás por la zona y quieres un lugar tranquilo para aparcar la caravana y dormir sin que te molesten, el parking que te marco es una opción bastante decente.

Ahora, si hay algo que hace especial a esta playa, es el viento. Si practicas windsurf o kitesurf, este sitio te puede interesar porque aquí se montan unas sesiones bastante potentes. Si no practicas ninguno de estos deportes, pues nada, pon vallas, porque lo más probable es que salgas con arena hasta en el carné de identidad.


MAS COSITAS INTERESANTES:

Barranco de Guayadeque

Ahora vamos con lo bueno,  porque si hay algo en Ingenio que realmente vale la pena, es el Barranco de Guayadeque. Esto sí que es una joyita de Gran Canaria y un sitio que tienes que visitar sí o sí.

Este barranco es enorme y espectacular, con una historia increíble. Aquí vivían antiguos aborígenes, que excavaban cuevas en la roca volcánica para usarlas como viviendas, almacenes y hasta lugares de culto. A día de hoy, todavía hay muchas cuevas sin descubrir y restos arqueológicos esperando a salir a la luz.

Una de las cosas más curiosas es que, aún hoy, hay gente que sigue viviendo en casas-cueva, perfectamente adaptadas con su luz, su agua y todo el rollo. El único problema es el wifi jajaja! . Si quieres aprender más sobre esto, pásate por el Centro de Interpretación de Guayadeque, donde te explican la historia del barranco y la vida de los antiguos canarios.

Si subes un poco más, llegarás al pueblo de Guayadeque, que es una pasada. Aquí puedes visitar una ermita excavada en la roca, darte un paseo por las calles del barranco e incluso si tienes suerte, alguna señora del pueblo te puede invitar a un café mientras te cuenta historias de la zona.

Y como no todo va a ser caminar y ver cuevas, toca hablar de comida. El restaurante Tagoror es un sitio brutal para comer o cenar. Se trata de un restaurante-cueva, donde las diferentes salas están excavadas en la roca volcánica. Hasta las mesas y sillas son de piedra.

Aquí se come de escándalo y a precio local, es decir, barato. Yo te recomiendo que pruebes una buena parrillada de carne o, si vas en viernes, te pidas un sancocho, que es uno de los platos más típicos de Canarias.

Pero ojo con una cosa: el vino de la casa. Sirven un vino abocado, que entra como si fuera zumo y cuando te quieres dar cuenta, llevas un gran pedo encima jeje . Así que cuidado, porque bajando del Tagoror la Guardia Civil suele estar al acecho. Si te pasas con el vinito, mejor busca un buen echadero para la caravana y a dormir.


MAS COSITAS INTERESANTES:

  • Ver aterrizar los aviones. Un sitio curioso es éste parking, justo al borde de la valla donde van personas a flipar con la cercanía de los aviones cuando aterrizan, es divertido especialmente si vienes con niños.


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